viernes, 10 de marzo de 2017

Una noche especial II

 Se acercó voluptuosa, lentamente, contoneando las caderas, andando con sus piernas largas, enseñándole el liguero... en un baile sinuoso. De vez en cuando se paraba haciendo el camino largísimo, él la miraba extasiado, sus ojos estaban llorosos y su polla seguía subiendo, el pañuelo habia resbalado, y no sabia que decir.

  Llegó hasta su altura y le rozó con la yema de los dedos, su baile era tan lento que le permitia verla en todas su formas, sacó de un estuche dos de sus juguetes favoritos, se los había regalado él y los habian usado  juntos en muchas ocasiones, se los presentó y con su lengua los lamió suavemente, se sento en la esquina de la mesa y se desabrochó su blusa manchada. El carmin y el sudor habian cubierto su pecho de extrañas manchas, que siguió dibujando con uno de los consoladores acariciando sus pezones hasta su ombligo. Después lo bajo entre sus muslos casi sin rozarlos para luego acercarlo a la boca de el, le marcó toda la barbilla con los restos de carmín y sudor de ella. El sudaba atado, en silencio pintarrajeado sin entender nada.

  Volvió a la silla y abrió las piernas, comenzó a frotar su coño con el consolador pequeño, encima de sus bragas  frotó su clítoris suavemente y luego se lo metió apartando la tela que la cubria lo metió y lo sacó eneñandole como brillaba por su flujo. El, apoyado en la pared con las manos atadas en alto intento murmurar pero la mirada de ella le dejo mudo, hipnotizado viendo como se masturbaba, entonces ella se levantó y se puso a su lado, se agachó recogiendo el pañuelo de seda que habia caido a sus pies y al levantarse le abrio un poco las piernas, se acerco a su oido y rozando su polla con el consolador le dijo friamente :

-"Te dije que si dejabas caer el pañuelo lo ibas a lamentar..."

  Siguio jugando a su alrededor con el consolador pequeño metiendolo, sacandolo y acariciando los labios de su coño mientras con la otra acariciaba el culo de él apretado y tenso por la postura, le acariciaba solo con la yema de los dedos, el intentaba retenerla pero ella se separaba para dejarle cada vez mas encendido, acercó dos banquetas y le hizo subir. El pensó que le iba a mamar la polla y colaboró sonriendo, pero ella, seria, cogió el consolador grande y lo embadurno de mermelada, le ató los pies a las banquetas con cinta americana y las apartó de la pared, el quedó como colgado en el vacío, se sentía incomodo en esa postura, porque no se esperaba ese movimiento, las muñecas comenzaron a dolerle aunque luchaba con el deseo que sentia y por no resbalar y hacer caer las banquetas al suelo calló y esperó, su cara estaba seria.

  Ella continuó acariciándole mirándole con lujuria, comenzó a acariciarle la frente secandole el sudor, le miro con ternura mordió sus pezones y le beso la polla jugando con sus manos entre los muslos de él, acaricio tiernamente su escroto y el agujero de su ano, el sudaba.  Ella se puso de rodillas entre las banquetas mientras le hacia una lenta mamada y seguia jugando con su culo, deslizando la yema de sus dedos alrededor de aquel agujero que temblaba, sabia que no le gustaba y que él estaba a punto de enfadarse.  Se paró, lo miró y le lanzo un beso con un guiño... el le devolvió la mirada haciendo esfuerzos por sujetar la cuerda que le sostenia, las rodillas le dolian porque estaban sosteniéndole y los tacones de sus zapatos parecian que iban a resbalar a pesar de estar atados a las banquetas.

  Ella volvio a lamerle su glande y siguio tocandole el culo, metiendo despacio la yema de uno de sus dedos, el sintió un escalofrió, jamás habia llegado tan lejos, sonrió con la polla entre sus labios y mirandolo echo hacia atras su brazo y cogio mientras mantenia el dedo en su ano el consolador grande impregnado de mermelada. El no veia bien que iba a hacer, pensando que ella se masturbaria cerro los ojos imaginando la escena, pero ella sacando el dedo de su culo, coloco el consolador en posición y lo empujo hasta que entró el capullo, el sintió como los musculos del ano se apretaban y gimio de dolor. Ella, se lo sacó y se puso frente a el, lamiendo el capullo de aquel consolador endulzado, como pidiendole perdon, su polla estaba soltando gotitas de liquido , el glande estaba casi morado, se lo llevó a los labios y lo succionó, solo la punta.
  El respiro aliviado sintiendo los labios de ella aunque notaba su culo abierto, ella volvió a acariciarle culo y testículos y él agarrandose a las cuerdas se impulsaba en ellas para intentar meter toda la polla en su boca, estaba feliz, porque  aunque extraña, aquella forma de follar le gustaba . Pero, de pronto cuando estaba bajando para tomar impulso ella le introdujo de un solo golpe aquel falo de látex duro, sintió un dolor intenso mientras ella movía aquella polla en su culo y le chupaba el pene haciendo entrar hasta su garganta, un "hija de puta..." le surgio de la garganta ,
ella se paró lo miró y ...
(continuará....)

Yhago 5 de marzo de 2017

Relato cedido por el Sr Yhago

1 comentario:

Anónimo dijo...

Deseando saber como sigue..