viernes, 26 de septiembre de 2014

Dulce tortura



 Y así, postrada a tus pies, entregada,
espero una orden, un castigo, una caricia, una mirada... ¡Cualquier gesto tuyo!...
¡Pero que sea ya!... Algo que me guíe sobre qué hacer para complacerte.
 
 
Sin luz... Sin voz... sin quejas ni suplicas posibles... gemidos ahogados
que dicen más allá de lo inteligible, me dejo llevar por ti, confiada y entregada.
 
 
 Mi inmovilizado cuerpo, anda deseoso y ansioso,
casi desesperado porque tus manos me toquen y tomen lo que es tuyo.
Tuyos son mi cuerpo y mi mente porque nada me pertenece, salvo mi dolor...
Dolor mío que dosificas y tomas a tu antojo para hacer de él tu placer.
 
 
Así, atada por ti, limitado mi cuerpo, haces volar mi mente en un viaje donde me siento realmente libre... Y libremente deseo y elijo pertenecerte.

 

1 comentario:

Koteho dijo...

ezto me lo piero por no hablar más con vos. GUAPA

PD: me gusta que seas feliz.