jueves, 3 de abril de 2014

raquel LXI al LXV

LXI

Hermosa geisha,
ya conozco tu máscara.
Quiero tus ojos.

LXII

He querido que sepas
que soy tu perra.
He querido que sientas
que soy tu perra.
He querido que toques a tu perra.
¿Cuándo querrás hacerlo?

LXIII

Sólo como mermelada de moras
y pienso que las coges para mí
en el camino que haces cada día
al instituto.
¡Están tan buenas y tan dulces!

LXIV

¿Qué parte de mi cuerpo era el Bósforo?

Llénalo con tu semen.
Así no lo olvidaré nunca.

LXV

¿Por qué me quieres tanto?
¿Por qué confías tanto en mí?
¿Por qué me dedicas todo tu tiempo?
Que lo haga yo, lo entiendo, es normal.
Nadie me ha tratado como tú. No lo sabía,
ni siquiera sabía que existías.
Si lo hubiera llegado a sospechar,
ahora no habría ningún problema.
¿Por qué he sido tan torpe, mi señor?

Aklan.

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