lunes, 27 de enero de 2014

raquel del LI al LV.

LI

Estoy paseando con Mambo
y envidio su collar.
Algún día pasearé contigo.


LII

¡No podías haberme hecho
un regalo mejor!
Me pierdo entre tus versos,
como una niña,
hasta que llegas tú
que, con paciencia,
me indicas el camino.
Vivo en tu libro.
Bailo para la luna y para ti.
Viajo contigo a Marrakech
y escucho las historias que nos cuenta
el contador de cuentos en la plaza,
y el Bósforo estará en mi garganta
esperándote siempre.
Siento que ya he vivido
todos esos momentos
y quiero revivirlos cada día.
No podías haberme hecho
un regalo mejor.
¿Estaré yo a la altura?


LIII

Siento que cada día
soy más como tú me deseas.
Me gusto para ti.
Tus palabras me llegan.
¿Te llegarán a ti las mías?


LIV

¿Cuánto más?
¿Años? ¿Meses? ¿Días?
Es posible que ya nunca hablemos más,
que sigas en manos de ladrones, banqueros, abogados, jueces, petimetres del
                      tres al cuarto que te robaron la inocencia que posaste en sus manos,
                      que abandonaste en sus manos pensando que no ibas a encontrar
                      nada mejor,
porque hacía años que creías que Dios te había abandonado,
que te había dejado sola,
y pensaste que nada merecía la pena,
ladrones, banqueros, abogados, jueces, petimetres del tres al cuarto que te
                     usaron, te azotaron y gozaron de ti, te llenaron de semen, te
                     mojaron, alejándose de tu mundo hermoso de doncella hermosa,
                     de impagable doncella que irradiaba ternura con su sonrisa
                     mágica de querubín celeste.

Es posible que ya nunca hablemos más,
lo espero cualquier día,
y te lo digo ahora que mis manos exprimen el semen más puro que hayas
                    probado jamás, el sabor que te alimenta y, mientras, me alimenta a
                    mí también; y te lo digo ahora, que estamos en la cama; te lo digo
                    ahora que estamos en la cima, en lo más alto, en el momento más
                    pleno de un encuentro que ha sufrido vaivenes, toboganes y
                    columpios, que ha sufrido el descenso a los infiernos;
y te lo digo ahora, Eloísa, que me has pedido que te deje ser mi puta;
y te lo digo ahora, Beatriz, que me has acompañado al paraíso;
y te lo digo ahora, Raquel, que estamos en el paraíso.

Es posible que ya nunca hablemos más.


LV

Ven conmigo,
déjate llevar por este sueño absurdo
que estamos viviendo
entre acordes de piano
y botellas de cava.
Ven conmigo y no mires atrás.
Todo lo que has vivido es mentira;
todo lo que he vivido lo es también.
Ven conmigo
y déjate llevar por este sueño absurdo
que nos mostró Paolo Conte
en aquella canción que escuchamos los dos
cuando aún no sabía
que te estaba mostrando nuestra vida.
Ven conmigo,
creemos nuestro mundo.
Lo absurdo de la vida que llevamos
se fragmenta en los mapas,
se demuestra en los mapas.
Creemos nuestro mundo,
este mundo que ya se anticipó
en los viajes de mi padre a tus islas,
sólo por eso,
por crear nuestro mundo,
nos merece la pena seguir vivos.
Ven conmigo.

Te mostraré el camino.


Aklan.

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