martes, 5 de noviembre de 2013

raquel del XXXI al XXXV.


XXXI

No estés preocupado por mí. Me quiere.
No me hará daño.
Sólo me va a enseñar a respetar
las cosas importantes.
No hagas más difícil la despedida
ni que empiece a sentirme bien
siendo lo que soy.
Conserva a shamra.
Es un hermoso nombre que podrás
regalar a quien merezca llevarlo.
Si te sirve para algo te diré
que sabes de mí más que nadie:
que nadie me ha sentido como tú,
a nadie le he contado lo que a ti,
y nadie me ha tenido como tú.
De ti me enamoré con el invierno
y nada se ha acabado:
ni el amor ni el tiempo de ese amor.
Te llevaré siempre conmigo
y cuando te recuerde
me verán sonreír
y serán muy felices,
porque no sabrán el motivo
de mi sonrisa.
Pensarán que son ellos.
Me queda mi cesta de moras
y las canciones que canté y te gustaron
porque era yo quien las cantaba.
Algún día estaré
en Santa María de Feira
y nadie entenderá
por qué tanto interés por ese sitio.
Me muero, y ya estoy sonriendo.

XXXII

Cuesta creer que ya nunca hablaremos,
que han quedado cuentos que ya no conoceré,
que lo que me dio vida acabe así.
Cuesta admitirlo.
Pero sé que si fueras él
tú harías lo mismo.
Aunque no llegue a leer ese libro,
sé que será como eres tú:
lo único verdadero que me llena,
los ojos que mejor me han conocido,
la única historia verdadera de mi vida.
No permitas que nada se marchite
y menos por mi culpa.
No te merezco.

XXXIII

No llores, por favor.
No llores que me rompes en pedazos.
No llores que tu madre
no podrá soportarlo
y ya seremos tres vidas perdidas.
Daño siempre a quien amo.
Debe ser que es así
y no puedo evitarlo.
No dejes que esta perra idiota
te cambie. El mundo te necesita.
Me voy a La Palma esta noche.
No es por miedo: necesito a mi madre
y aquí ya nada me retiene.
Esta noche la necesito;
mañana, que sea lo que tenga que ser.
Si no voy a estar contigo
da igual lo que me pase.

XXXIV

Soñé que hacía un viaje sorpresa
a Sevilla, el seis de febrero,
para verte, aunque sólo sea de lejos,
y enviarte un mensaje:
Estoy a treinta metros, ¿quieres verme?
Si no cumplo mis sueños, voy muriendo.

XXXV

No soy libre de elegir; no soy libre
para decidir. Lo fui para elegir no serlo.
Soy suya. Él decide. Es así
y lo será mientras no decida lo contrario.
Voy a hacer lo posible
para que me perdone,
para que esté mejor.
Es la única manera de sobrevivir
que se me ocurre.
Ya todo da lo mismo.

Aklan.

1 comentario:

_lady_sumi dijo...

jo que triste...no me gusta :´(