martes, 8 de octubre de 2013

raquel XXI, XXII, XXIII, XXIV y XXV.

XXI

Dime cómo lo haces,
dime cómo es posible
que todo lo que digas sea real.
¿Cómo te las arreglas
para hacer que sonría
mientras hablo contigo?
¿Y por qué se me queda esta sonrisa
de boba todo el día
reflejada en la cara?
¿No es posible quitármela?


XXII

Cada vez que hablamos
me quedo tan mojada
que no sé si me estaré convirtiendo
en una pervertida. ¿Tú qué crees?


XXIII

Me duele la barriga.
Espero que no oigas los ruiditos
esta noche, cuando hablemos. No quiero
que nada te moleste,
que nada te interrumpa,
que te llegue la música,
que lleguen los gemidos de tu perra.
Tú eres la voz;
yo el instrumento.
Afíname para que suene
como tú quieras.


XXIV

Te imagino dormido y estoy bien
tras estar toda la noche contigo.
No entiendo nada.
Yo no he sido feliz, pero sentía
que no iba a poder serlo,
que no lo merecía,
que no tenía derecho a soñar,
que me habían engañado mis sueños
de adolescente boba.
Ahora todo ha cambiado.
Ahora sueño contigo y sueño
que estoy viva y que me quieres así:
viva para servirte,
para que sea tu esclava,
para que tú repartas en mi cuerpo
tus marcas y señales.
¡Es todo tan bonito junto a ti!



XXV

¿Vas a venir?
Me muero de ganas de tenerte a mi lado.
¿Vas a dejar que muera?



Aklan.

1 comentario:

_lady_sumi dijo...

ayyy jooo que bonitooo!!!como me gustaaa leerrr estos relatos!!!