viernes, 18 de octubre de 2013

raquel XVI, XVII, XVIII, XIX y XXX.

XXVI.

Ahora sé que voy a sacar la carrera.
¡Estoy tan orgullosa!

El día está precioso.
Ya sabes que en Canarias
suele ser siempre así,
pero no lo veía.
Me faltaban tus ojos.


XXVII.

Voy de clase en clase, mensajeando
por los pasillos a mi dueño.
¡Son tan lentas las horas!
Pero están tus recuerdos,
tus redes, tus cadenas.
Si alguien supiera lo que pasa por mi mente
no sé qué pensaría:
que no sé lo que quiero, que me estoy
volviendo loca,
que no acabo las cosas, que es difícil
dejarme satisfecha,
que disfruto el dolor,
que siempre lucho contra mí.
¿Pensarás tú lo mismo, mi señor?


XXVIII.

La primera imagen cuando despierto: tú,
aunque es otro quien ocupa mi cama.
No sé si podrás soportarlo
ni cuanto tiempo durará.
Quiero que sepas
que estos fines de semana sólo deseo
que acaben, y volver a mi pisito
de estudiante. ¿Sabes? Es nuestro sitio,
hasta que pueda ir a visitarte
a ver cómo crece nuestro lilo en primavera,
pero no sé si podrás soportarlo.
Dime que sí podrás.


XXIX.

Ya veo que no has entendido nada.
Me siento lo que soy:
una cerda, una desagradecida.
Y no, no me excita sentirme así.
No culpes a nadie, ya lo sabías:
no somos víctimas, sino verdugos
que han caído en su trampa.


XXX.

Le quiero.
Seré muy feliz con él, muy feliz.
El mundo es grande.
En algún sitio alguien te espera.
Lo que deseo para ti,
que me venga a mí cien veces, y a ti
otras cien veces más.
Gracias por todo.


Aklan.

2 comentarios:

_lady_sumi dijo...

Jo, que final agridulce.... :(

noe dijo...

engachaita parece que estas con la historia... :P

Dentro de poco más... :)