lunes, 22 de julio de 2013

Una larga y excitante noche I.




Caia la noche y yo ya estaba allí, mientras estacionaba el coche miré por el retrovisor, y vi el suyo aparcado muy cerquita en doble fila, con los intermitentes puestos, como llamando mi atención, como diciendo ya sabes donde tienes que ir.

Quité el contacto del coche, cogí mi monedera y mi pequeña maleta de fin de semana y volví a mirar por el retrovisor, suspiré, ufff mi Dueño me esperaba.
Al salir del coche el viento suave de la noche me jugó una mala pasada y subió mi falda hasta mi cintura, en ese momento imagine la cara de mi Amo, seguro que una gran sonrisa se iluminó en ese momento y yo sonreí divertida tambien. Me la baje como pude e intente sujetarla entre mis piernas para que no volviera a ocurrir, le di al mando del coche y oí el chip, como un detonante que me decia ya puedes encaminarte hacia tu noche loca, preparada? empieza en tres, dos , uno, ahora...

Me giré y caminé despacio hacia su coche, intentando que mis pasos fueran lo mas firmes posible, aunque montada en esos taconazos parecia toda una odisea andar esos metros que nos separaban sin perder el equilibrio, pero lo conseguí. Cuando faltaba muy poquito para llegar, el coche comenzó a moverse y vino hacia mi, quedó justo a mi ladito la puerta del copiloto, que yo abri. Subí y coloque mis cosas a mis pies. Me acomodé y Lo miré. Ufff estaba guapisimo. El se acerco a mi carita y me beso en la mejilla diciendome, aun no voy a quitar el carmin de tus morritos. Yo no supe que responder, y El me dijo "venga, relajate y ponte comoda". Y eso es lo que hice reacomodarme en el asiento, sonreir y mirar hacia delante.

-¿Donde vamos?- pregunte.

-Al hotel, tenemos la entrada a las once, dejaremos las maletas alli e iremos a cenar, que supongo tu no tendrás hambre, pero yo tengo muchisima.

No dije nada, solo volví a mirar hacia delante, la noche se echaba sobre la cuidad como un manto oscuro, pero las luces decian que  estaba viva y nos invitaba a disfrutarla.

Hicimos el recorrido callados, pero nuestras miradas se cruzaban y cuando eso ocurria mil mariposas revoloteaban en mi estomago. Y yo solo pensaba, que guapo que esta joder.


Llegamos a la recepción, "Piso cuarto, Señores, pasen buena noche".
Gracias dijo El, y yo baje un poco mi cabeza, El me miró y su dedo indice se apoyó en mi barbilla y subió mi cabeza, se acerco a mi oido y dijo "mucho mejor asi" yo hice una mueca de asentimiento, y pensé, es verdad mucho mejor asi.

Nos dieron la tarjeta y para el ascensor, cuando la puerta de él se cerró tras de nosotros, mi Señor me dió un pequeño empujon y su cuerpo se pegó al mio, mi cara quedó a la altura de su cuello, y su perfume me invadió enterita, cerré los ojos y aspire todo lo que pude para que ese olor permanecierá en mi para siempre.
-Al cuarto, dijo mi Amo.
Y yo pense al cielo.


Preciosa habitación, dos estancias distintas, el recibidor con el baño al lado y la habitación en sí, una cama enorme, pero enorme de verdad.

-Dejemos las cosas- Oí decir a mi Amo, mientras yo miraba todo el recinto abstraida.
-Si, si, claro Amo, dejemos las cosas.

Me agache un poco para dejar mi maleta en el suelo al lado del minibar,entonces El se acercó por detras , levantó mi falda, y dijo:
- Mmmm preciosas braguitas, hace un ratito el viento quiso que las viera, para provocar mi mente, pero no pense fueran tan bonitas.

Yo me sonrojé y no dije nada. Entonces el cogió mi cintura y me volteó echando mi cuerpo un poco hacia atrás, yo apoyé las manos sobre el escritorio y El encendió la luz de una pequeña lamparita que había justo encima, mientras susurrada a mi oido, " pero que guapa que estas , te has arreglado tanto para mi?" y yo conteste " Si Amo, todo es para Tí." El sonrió y dijo "anda vamonos que sino no cenamos, es tarde".
Me cogió de la mano y volvimos a ese ascensor, bajo rápido y a los cinco minutos estabamos en una terraza pidiendo algo para beber y eligiendo cual seria nuestra cena.


Fué una cena tranquila con una conversación amena, distendida, nada complicado. Pude comer poquito y no podia quitar los ojos de ese hombre que me tiene totalmente entregada. 
Me gusta mirarlo en todas las situaciones y El lo sabe, de broma siempre me dice "Mirona" cuando eso ocurre yo bajo mi mirada y me pongo roja, pero es verdad me gusta mirarlo.
Acabada la cena se levantó, separó mi silla para que yo pudiera incorporarme y cuando lo hacia me dijo:

- Una copa, puta?

Ufff al oir eso mi cuerpo tembló y mi sexo como siempre que me llama asi palpitó hasta mojar esas preciosas braguitas que tanto le habian gustado. Pasados unos segundos, cuando pude reaccionar conteste:

- Claro Amo, conozco un sitio que te va a encantar.
- Pues vamos, llevame, estoy deseando verte bailar.

Al llegar al pub, aun no había mucho gente, tenia una barra peculiar, que iba haciendo pequeños recodos y El eligió un sitio justo en mitad donde yo quedaba en una especie de semiesfera y El taponaba mi salida. Sonreí divertida y pense , jo me tiene aprisionada aqui, si El no quiero yo no podré salir, pero me ha dejado suficiente espacio para poder bailar, eso si rozandome con Su cuerpo, pretender que este todo el tiempo caliente, quiere tenerme ardiendo.

La gente empezó a llegar y el pub lleno  su aforo en menos de media hora, la música sonaba, bueno rectifico, mi música sonaba, y yo no podia permanecer quieta, el ritmo me llamaba, mis caderas empezaron con un movimiento suave que provocaba un suave roce con mi Dueño, me fuí animando y mis movimiento se acompasaban a la música y mi cuerpo se movia ya libremente pero en todo momento siempre rozando Su cuerpo. La primera copa, estabamos sedientos, nos duró muy poco, la musica era genial, y El se iba soltando, sus manos ya se paseaban por todo mi cuerpo, agarraban mi cintura y me pegaba muy fuerte contra su cuerpo, sus labios rodaban por mi cuello y por mi escote.
Segunda copa, la gente nos miraba como sino nos mirara, para no darnos importancia y supongo que tambien para que no nos sintieramos mal y pararamos, parecia que les gustaba lo que estaban viendo.




Tercera copa, uff que calor, el pub totalmente lleno, la música seguia en su linea, para mi gusto la mejor música. Mi Dueño rozandose conmigo, bailando, subia mi cuerpo, y claro cuando eso sucedia mi falda tambien subia, y el lo disfrutaba, y para que negarlo yo tambien, creo que ya nos habiamos olvidado de que estabamos rodeados de otras personas, y ya actuabamos como si estuvieramos solos, aunque yo miraba a veces de reojo hacia el chico que habia detras de la barra, el que nos ponia las copas, para ver que cara tenia, porque pensaba que en cualquier momento nos pedirian que pararamos o nos mandaria a la calle. Pero el chico no dejaba de sonreir, y entonces yo tambien le sonreia y mi cara volvia a pegarse otra vez a la de mi Amo. Bailando, besandonos, tocandonos, asi llegamos a la cuarta copa, el final del baile era ya apoteósico, dos cuerpos totalmente pegados que se movian como si fueran uno, dos manos que se paseaban por toda mi anatomia, eso si de una manera muy sexi y sutil, aunque a veces con mucho descaro tambien, y yo me dejaba llevar por El, una de sus manos iba y venia recorriendo toda mi anatomia, y la otra agarraba mi cintura, ahora si que estaba guapo.
Sus ojos brillaban, su sonrisa era continua, y yo no podia dejar de mirarlo y sonreir tambien, pero sabia que el baile estaba tocando a su fin, entre el brillo de sus ojos se adivinaba ya esa mirada perversa, esa mirada canalla, y por supuesto nada mas percibir eso mi sexo se empapó. Totalmente, que hace Este hombre conmigo para que me ocurra eso solo con una simple mirada, o no tan simple la verdad, pero al fin y al cabo una sola mirada?

- Recomponte, gatita, nos vamos, son las cuatro, y mis ganas de ti son ya incontrolables, asi que o nos vamos o te lo hago aqui, y me gustaria volver, será mejor que nos vayamos.

Yo asenti, puse mi vestido lo mejor que pude y sali de ese semicirculo en el que llevaba metida toda la noche.
El suave viento de la madrugada nos saludo al salir del pub, y refresco nuestros cuerpos. Mi Amo me dió un piti encendido, encendió otro para el y me cogió de la mano mientras caminabamos hacia el hotel. Yo, aun con mi dolor de pies, agradecí ese pequeño paseo.

Nuestro cigarrillo, se agoto en la misma entrada al hotel, puerta giratoria y al ascensor.
No dejó ni que pudiera entrar, cuando su mano tiró de mi, mi cuerpo apoyado contra el espejo, su cuerpo pegado al mio, su polla crecia contra mi culo, la puerta se cerro y El pulsó el número cuatro, yo miraba el espejo, miraba mi cara, miraba la suya, ufff cuando deseaba todo lo que iba a ocurrir despues, empece a imaginarlo, a llenar mi mente con lo que me gustaria que pasara. El ascensor se detuvo.
- Sal, zorra, espero estes preparada.

- Siempre lo estoy Amo.

Abrió la puerta de la habitación, y con su cuerpo empujó el mio.

- Nuestra fiesta sigue aqui, pero ahora una fiesta privada.










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