martes, 2 de abril de 2013

Juego para dos.


 

Mi Amo me pidió que me desnudara, yo así lo hice, sin dudarlo ni un segundo. Nada mas estar desnuda empujo mi cuerpo hacia abajo, para que me quedara arrodillara junto a El, a sus Pies, ese era mi sitio.
Y mi cara rozó su pantalón, a la altura de su sexo, notaba su polla debajo de él, y también me invadió su olor, ese olor que me volvía loca, ese olor que llenaba todo mi ser.

Tiró de mi pelo hacia arriba e hizo que me levantara, un leve gemido salio de mi boca.

Me llevo hacia la cama, abrió mis piernas todo lo que pudo, y una cuerda rodeo cada uno de mis tobillos, para quedar atados a cada lado de la cama. Después otra cuerda rodeo mis muñecas, las dos juntas para elevarlas por encima de mi cabeza, y atarlas al cabecero de la cama.

 Se desnudo ante mis ojos, a continuación se sentó sobre mi cintura, su polla caía justo encima de mi vientre, y sus manos volaron a mis pechos, a apretarlos, juntarlos, sobarlos, y tirar de mis pezones una y otra vez, mientras. El hacia eso y yo notaba como me mojaba, como mi coño era invadido por mis flujos y como palpitaba, era imposible controlar esa palpitación, era como si tuviera vida propia, el deseo, el placer, hacían estragos en mi pobre coño, no podía correrme, necesitaba su orden, así que luchaba por no hacerlo y por que el placer tan intenso que llegaba a mi cerebro con esos tirones,, pellizcos y pinzamientos de sus dedos en mis pezones, pudiera ser controlado por mi mente y no incurrir en el error de que mi orgasmo llegara sin su orden.

Se giró sobre mi, ahora quedaba su espalda a mis ojos, esa espalda que me volvía loca, totalmente loca, esa espalda que me fascinaba, y sus dedos iban a ensañarse con mi pequeño clítoris, lo buscaban, lo estiraban, lo pellizcaban, hacían que se pusiera en tensión, que luchara por salir de allí. Y esos dedos sabían muy bien como juguetear con él, en ese momento oí:

-Puta, córrete. Ya.

Ufff que gran alivio invadió todo mi ser, me deje ir, me corrí, con esa desesperación de la que lleva aguantando un rato el placer, me derrame enterita. Mi cuerpo se relajo, mi Amo se alejo de mi.

Vi como se encaminaba hacia la puerta de la habitación, como la abría y como una chica entraba. Era un chica morena, de mi misma altura, y posiblemente de mi misma edad, no la había visto antes.

 Nada mas entrar a la habitación mi Amo la despojo de una túnica que era lo único que traía como vestido, esa túnica cayo al suelo y vi su desnudez, mi Dueño se acerco a su oído y le dijo algo, acto seguido, la chica, se coloco sobre mi, de manera que su sexo quedara a la altura de mi boca y el mio a la de la suya.

La chica en esa posición, levanto el culo, agacho la cabeza, y empezó a lamer todo mi coño, desde una punta a otra, pasando su lengua, recorriendolo enterito, sin dejar ni un cm sin ser tocado por su lengua.

Mientras hacia eso sus dedos iban penetrando dentro de mi, en ese mismo momento mi Amo se puso tras de ella, justo sobre mis ojos, y vi como su polla dura entraba en el culo de la chica, un largo gemido salio de su boca, mis ojos no querían perder ni un solo movimiento, la polla de mi Amo entraba y salia de ese culo, mientras la boca de la chica no dejaba de lamer mi coño y sus dedos dentro de mi no dejaban de provocarme un placer intenso.

 Volví a oír a mi Dueño, -tu, mi puta, vuelve a córrete, regalame otro de tus orgasmo.

Nada mas oír eso mi cuerpo volvió a reaccionar, y mi segundo orgasmo lleno de olor a sexo toda la habitación. ufff Dios.

La chica gemía, aunque intentaba contener su placer y no hacerlo visible , me pareció que se contenia, pero aún así su cuerpo vibró y creo que tuvo un bonito orgasmo.

Mi Amo convulsiono, yo sabia que su orgasmo estaba a punto de llegar, entonces el saco su polla de la chica, la empujo hacia delante, y toda su corrida, toda su leche calentita, se vació en mi cara, abrí mi boca, y busque con ansia para que la mayor parte de esa leche entrara en ella y pudiera ser degustada por mi.

Mi Amo se dejó caer un poco sobre mi y sus huevos quedaron a la altura de mi lengua, que solo pensó en lamerlo. Y así lo dice durante unos minutos.

 -Sal de aquí. Dijo mi Amo

La chica se levanto de la cama, cogió su túnica y salio de la habitación. Ni siquiera dijo adiós.

Mi Dueño, con una toallita  húmeda limpio toda mi cara, y me beso,  soltó mis ataduras y se puso sobre mi abrazándome muy fuerte. Dándome todo su calor toda su energía.

-Pónmela dura otra vez. Solo tu puedes hacerlo puta.

Con mi Amo sobre mi, mis manos fueron hasta su sexo, su polla era masturtada con una de mis manos, mientras la otra jugaba con sus huevos, los agarraba, los pellizcaba levemente, los juntaba, y esa polla que yo tanto adoro, empezó a coger envergadura de nuevo.

 Cuando estuvo dispuesta mi Amo aparto mis manos de ella, y se clavó en mi limpiamente, se acoplo a mi con la misma facilidad que Sus manos conocían mi cuerpo, que Su mente conocía mi mente.

-Vamos esclava, ahora nos correremos los dos juntos.

Mi Amo me penetraba muy fuerte, a cada embestida su polla llegaba a lo mas profundo de mi, sus huevos golpeaban mi coño, ummm, si así, yo no dejaba de pensar que asi es como me gusta que me follara, muy duro, muy duro, que mayor regalo para mi que ser follada por mi Amo, por mi Dueño.

-Ahora, vamonos.

Los dos nos corrimos a la vez, mi Amo por segunda vez yo por tercera. Mi coño quedo rebosante de su leche, y mi alma en paz.
 Bajó de mi y se recostó en la cama justo a mi lado. Pasó su mano por mis ojos, haciendo que los cerrara.

 Cuando desperté era de día, mi Amo aun dormía, apoye mi codo en la almohada y mi mano en mi cara y lo mire, no se cuanto tiempo lo mire, pero si se que ese tiempo fue delicioso, que ese tiempo fui feliz.

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